martes, 5 de agosto de 2014

Hoja 19.- Atrocidades

La juventud es muy insolente.
Una charla con mi madre me motivó a escribir de esto, una mezcla de todo.
La gente vive arraigada a su pasado, pondré un ejemplo, el mío:
Cuando tenía aproximadamente 14 años, entré en la etapa de rebeldía estúpida, me juntaba con unos bandalos, les ayudaba a robar en unas construcciones, no iba a la escuela y vagabundeaba, me le ponía bien al tiro a mi madre de que no pasó tiempo conmigo cuando era niño y no me ponían atención.
Me regañó y no entendí la situación, hasta hace pocos meses entendí el por qué casi no tenía tiempo para mi y deje de achacar mis problemas de personalidad a ella.
Tenía que trabajar todo el día solo para que siquiera adelante, no otra cosa, para que estudiara, comiera y tuviera donde dormir (incluso algunas diversiones).
Lo dicho, de joven uno es muy insolente y no entiende muchas cosas (no todos).
NOTA: Escribiré en menor medida "no todos", lo hago todo el tiempo, cuando diga algo que generalice mucho, ya se sobreentenderá que no me refiero a todos, a menos que lo especifique.

Yo no fui bendecido con un padre varón, mi padre es mi madre y nunca le he echado la culpa a ese sujeto o a su ausencia por mis defectos, sería lo mas estúpido del mundo y sin embargo hay gente (adultos hechos y derechos) que lo hacen.
Les gusta adjudicar sus defectos, fracasos o poca capacidad a alguien mas y estos generalmente son los padres.
Todos tenemos un pasado, bonito, oscuro, traumante, depende de nosotros si queremos estar ligados a el, o mas bien, si queremos seguir sufriendo por el.
Es fácil (o al menos para mi) darme cuenta cuando mi pasado o el de alguien mas aún está influyendo.
Verlo es muy fácil, superarlo no lo es tanto, hay muchas cosas que no supero aún, pero poco a poco voy mejorando.
Cierto es que tengo ciertos defectos provocados inconscientemente por la falta de compañía en mi infancia, pero creo yo (disculpar la siguiente expresión), que ya estoy "huevudo" para elegir si mejoro esos defectos, para elegir que no me afecten y para elegir ser mejor.
Fácil es tomar el camino, seguir con las cadenas.
"Mi padre me pegaba, por eso te pego"
"Mi marido me pega, así es la vida"
Mas allá de que esto sea provocado por la ignorancia del pueblo mexicano, uno puede elegir si está de acuerdo o no con eso que nos dicen "Está bien, es lo normal".
Lo malo, es que es mas cómodo andar por la vida siguiendo estos dogmas de fe, es más fácil y te hace la vida las leve, mas "tranquila", "feliz".
No entiendo el afán de la gente de echarle la culpa a alguien mas, es más fácil, pero no termino de entenderlo del todo.
Que la gente se siga pudriendo en su mundo de fantasía donde la apariencia es lo mas importante, mientras tanto me esforzare por no caer en las garras del terrible, retrograda y misogino monstruo llamado sociedad.
Mientras mas los observo, menos los entiendo, no se por que les gusta vivir cómodamente mientras eso implica denigrarse y no tener convicciones, ambiciones.
Es un misterio tan grande como el de por qué los gansitos que venden en caja saben mas ricos que los que venden sueltos.
No lo se y tal vez nunca lo sabré... pobre de mi...


Opinión del autor: No concuerdo del todo con esta hoja, cierto es que es muy importante tener que comer y donde vivir, pero los seres humanos de pequeños necesitan alimentar su alma.
¿Que pasa cuando no hay alimento para ella?
Mi escape es el nacimiento de Corz (mas allá de un vicio que me autodestruya).
Y bueno... opino cosas mas frías sobre este tema pero no quiero que se sepa.
En algún momento me cayó mal como lo escribí, primero hablo de una cosa y luego de otra... como que falta mas orden de la idea y bajarle a ese ego de "soy bien chingón".
Por último... los gansitos pueden estar hechos con materia prima que si bien es igual, no tienen del todo el mismo sabor O que la materia prima para algunos gansitos la traigan de otro lado y por eso sepan diferente.
Es solo una posibilidad.



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